El marketing consiste en hacer marcas. Si no eres una marca, eres una commodity, y en ese caso gana el precio más bajo. Si no eres líder en costes, tu ventaja competitiva no puede ser el precio, por lo que la cosa se complica. Si no eres líder en costes más te vale ser una marca.

En esta época, todo parece una commodity, todo está indiferenciado y parecemos materias primas similares. Todas las agencias se dicen creativas, todas estratégicas, todas 360 y todas tienen un par de slides acerca del ROI al final de la presentación. Todas (casi) parecen iguales y se resisten a partes iguales a morir y a cambiar. Es cuestión de tiempo que hagan una u otra cosa.

Ante este panorama, el talento se impone y se impondrá cada vez más. Si tu agencia no tiene talento de verdad, talento que se note, gente que agite, discursos diferentes y soluciones de verdad, llegaremos a donde siempre: al fracaso al que nos lleva la mediocridad de los lugares comunes. Todo plano, todo normal. Todo commodity. Para salir de ahí no basta con querer; hay que poder salir. Y eso solo lo da el talento.

 

Fotografía Tomohiko Nogi