Hay muchas definiciones de insight, pero creo que son confusas. Ahí va la mía: un insight es un descubrimiento, una comprensión acerca de un patrón de comportamiento, de una conducta repetida por mucha gente o de una motivación intrínseca a un segmento. Algunos son obvios: si en el metro ves una zona donde la pintura está más desgastada es porque ahí suele quedar la puerta cuando el vagón se detiene. Es un insight clarísimo y de su detección puede derivarse una oportunidad de comunicación. Otros son menos evidentes.

Cada sector tiene una serie de verdades absolutas, aceptadas por todos, como lo fue en su momento “la tierra es plana”. Un insight poderoso podrá poner patas arriba un sector; entender profundamente por qué nos compran los que nos compran nos hará saber qué vendemos en realidad, qué necesidad estamos cubriendo y a quién. De ahí a la experiencia del cliente hay solo un paso.

La detección del insight es sin duda un parte estratégica de la comunicación e incluso más allá, es una parte de la estrategia del marketing ya que tendrá consecuencias en producto, en precio, en marca, en distribución. Todavía hay quien piensa que el marketing solo se encarga de la parte de comercialización y/o difusión. No han entendido nada.

 

Fotografía de Jamie Street